Funciones del Consejo de Ordenes Dinásticas de Portugal

El Consejo de Ordenes Dinásticas de Portugal, se constituye bajo el auspicio de Su Alteza Real el Duque de Loulé, con el apoyo del Excelentísimo Marques de Castelo Rodrigo. Se constituye como un Estamento, con espíritu Católico, Nobiliario y Caballeresco. Conforme a las leyes vigentes y sus normas complementarias. Tiene capacidad jurídica propia, plena capacidad para obrar y carece de ánimo de lucro.

La existencia de este consejo tiene como fines:

1.- Agrupar a todos los Caballeros y Damas de las Ordenes Dinásticas de Portugal, sea cual sea su grado (Gran Collar, Gran Cruz, Gran Oficial, Comendador o Caballero), en sus categorías de Justicia, Jure Sanguinis u Honra, así como los Religiosos, según su grado (Gran Prior, Prior, Capellán Mayor, capellán), así como los miembros de las otras instituciones dependientes. Para así fomentar sus vínculos de unión en comunidad cristiana.

2.- Estudiar, difundir y promover las Ordenes Dinásticas de Portugal que son:

-Real Orden Militar y Dinástica de Cristo.

-Real Orden Militar y Dinástica de Benito de Avis.

-Real Orden Militar y Dinástica de Santiago de la Espada.

-Real Orden de Nuestra Señora de la Concepción de Villaviciosa.

-Real Orden de Santa Isabel de Portugal.

-Real y Militar Orden de San Miguel del Ala.

-Real Orden Dinástica de San Nuno de Santa María.

-Otras instituciones que puedan ser creadas o puestas bajo el Altísimo Patronato de Su Alteza Real, el Duque de Loulé.

3.- Respetar la figura del Jefe de la Real Casa, que en la actualidad es Su alteza Real el duque de Loule, Gran Maestre de todas las Ordenes de su casa, sujeto de Derecho Internacional e indiscutible Titular y depositario de todos los Títulos, honores y dignidades de la misma, legitimante heredados de sus Augustos antepasados.

4.- Personificar, actuar y vivir el espíritu de la caballería cristiana, defendiendo la fe y consagrándose con todas sus fuerzas al servicio de Dios, a través de los pobres, los humildes, los oprimidos, los desheredados, los niños abandonados y maltratados, los discapacitados y los marginados en general, desarrollando las actividades filantrópicas, asistenciales y educativas que fueran necesarias.

5.- Auspiciar la unidad de los cristianos y la paz universal.

6.- Pedir a sus miembros que se muestren, en todo momento y circunstancia como caballeros, esto es dar un sentido moral a su vida, esforzándose en desarrollar en ellos mismo las cualidades a las cuales debe tener todo caballero: Nobleza de sentimiento y de vida, respeto hacia los valores morales y tradiciones del propio país, coraje ante la vida y cortesía y caridad para con el prójimo.

7.- Fomentar los vínculos fraternos entre sus miembros y desarrollar cerca de ellos una labor de asistencia y fraternidad.

8- Favorecer las relaciones entre las naciones de la Península Ibérica, así con los países que compusieron los territorios que un día gobernó esta Real Casa.

9- Establecer contacto y entablar relaciones con Organismos o Entidades Nacionales e internacionales con fines análogos.