S.A.R. Dom Pedro, rinde homenaje al Duque de Terceira, Libertador de Lisboa

“Militar honorable y valiente, que sirvió a la monarquía constitucional para abrir las puertas de la libertad a toda la Nación portuguesa”.

En Lisboa delante de su estatua y parafraseando a Fontes Pereira de Melo, Su Alteza Real Dom Pedro de Mendoza Braganza y Borbón, Príncipe Real, Duque de Loulé y Jefe de la Casa Real de Portugal, definió a Dom António José de Sousa Manuel de Meneses Severim de Noronha, Duque de Terceira, momentos antes de depositar una corona de flores, como muestra de reconocimiento  y en honor a su memoria.

A la muerte de Su Majestad Fidelísima Dom Juan VI en 1826 se creó una tensa disputa sobre sucesión Real. Dom Pedro I de Brasil, fue coronado por un corto periodo como Rey de Portugal, sin embargo, ni el pueblo portugués ni el pueblo brasileño, querían una unión personal de los dos reinos, en consecuencia de ello, Pedro I de Brasil y IV de Portugal abdicó en favor de su hija Doña María da Gloria de sólo siete años, y acordó la Regencia del Reino de Portugal en su hermano menor, Miguel, con el cual, llegado el momento que Doña Maria alcanzara la mayoría de edad, contraería matrimonio, de esta manera se considero que se extinguirían las pretensiones al trono del Infante Miguel.

Algunos partidarios de Dom Miguel no aceptaron este compromiso y lo vieron como sucesor, por ello, en febrero de 1828 regresó a Portugal, para un mes más tarde disolver el Parlamento, anular la Constitución y convocar a las cortes tradicionales que lo proclamaron, rey de Portugal con el nombre de Miguel I, el cual pasaría a la historia como “El Usurpador”.

El 18 de mayo, la guarnición Porto declaró su lealtad a Doña María y la rebelión se extendió a otras ciudades. En Brasil, en abril de 1831 Pedro I abdicó en favor de su hijo Pedro II, y viajo a Inglaterra donde trató de formar un gobierno en el exilio. El 8 de julio de 1832 llegó a Oporto y se enfrentó por primera vez con las tropas absolutistas.

En junio de 1833, los liberales enviaron un ejército al Algarve, el cual fue mandado por el Duque de Terceira, que entró Faro y marchó hacia el norte para capturar Lisboa el 24 de julio. Una vez tomada la capital por los liberales, Don Pedro, se trasladó y restableció legitimidad, proclamando a Doña Maria Gloria, como Maria II y conforme a la Constitución, Don Pedro se convirtió en regente.

Pocos meses después el bando absolutista representado por Miguel, se rinde y a través de la Convención de Evoramonte, en el cual el Ex-Infante renuncia a sus derechos dinásticos para el y todos sus descendientes y parte al exilio.